miércoles, 9 de mayo de 2012

EL MARRANO QUE NO JARTABA AGUAMASA



EL MARRANO QUE NO JARTABA AGUAMASA

Un día como todos, nació el pedazo ese de carne de hediondo hedor, y rosáceo color, aquel animal fue bautizado Lechona, pero al muy muérgano no le gustaba jartar sino verduras y frutas, algo bastante raro, ya que sus hermanos se tragaban todo lo que se les atravesaba, entre más grasiento y cochino estuviese mejor.
Bueno ese no es el caso, sino que un día al iguazo de su dueño le entro en gana empezar a matar a sus marranos, para jartarcelos en fechas especiales o importantes (cualquier domingo). Así empezó la carnicería de los marranos, uno a uno fue degollándolos con su filudo machete o el chuchillo carnicero de su esposa, pasados dos meses solo quedaba Lechona; solo y triste, ya no comía, pero sus dueños tenían hambre, mejor dicho ganas de jartar marrano, bien grasiento como les gustaba, así que empezaron a ver cómo le embutían comida, pero todo fue en vano, pero no sé qué sucedió, pero el corazón se les ablando, junto con sus antojos, y tomaron a Lechona como una mascota, para compensar la falta de hijos, al cabo de un mes Lechona era como un gato para la pareja, aunque sucedió lo inesperado o lo esperado para la pareja, la ama estaba preñada, Lechona se alegró, pero la felicidad no le duraría, porque apenas nació el muérgano, para su bautizo, tenga que le dieron papaya al marrano gato, y a la ama le dio por inventarse un nuevo plato, así que manos a la obra dijo, lo cocino y le embutió su propia carne revuelta con arroz, alberjas y ustedes saben el resto, aunque no sabía que nombre ponerle, así fue que tomo el propio nombre del animal, para ponérselo al plato, entonces ya saben cómo se inventó tan rico manjar, ahora apetecido llamado LECHONA.

FIN

ATT.

JRCS - 1999

No hay comentarios:

Publicar un comentario