Bueno aquí les va algo que esta recién digitado, más fresquito no se puede, joder, jajaja, y pues espero que lo disfruten tanto como Yo, con ustedes la segunda entrega de lo que hasta la fecha es una trilogía - enjoy:
MAMÁ DORA – Y OTRA DE SUS HISTORIAS
Estaban Mamá Dora y su nieta Rita arreglando un pollito pa’ el cumpleaños de papá Elías, y dele que dele al trabajo del dispendioso arte de la culinaria, cuando Sifibrida (la madre de Rita) entro de repente a la cocina toda azarada diciendo:
- Hay ama, venga rápido que necesito su ayuda - a lo que mamá dora respondió después de pegar un brinco del susto,
– Que estas loca, malparida pendeja!!!, en que putas estas pensando pa’ venir aquí de esa manera, casi me matás del susto, pendeja de mierda, agradece que no tenia un cuchillo porque donde me hubiera cortado, vos sabes, pero bueno decime, ¿pa’ que soy buena?
- Pues venite que por el camino te cuento, porque es urgente – argumento Sifibrida rápidamente con cara de apurada – Pues si es así camine pues, pero antes déjame le encargo toda a Rita - y llamo a Rita que estaba ahí cerquita a unos pasos, y le dijo lo siguiente:
- Bueno pues mijita, pilas pues con el pollo, yo veré si la cagas, la tenés conmigo jicata de los demonios, y te hago tragarte hasta los huesos de ese animalejo si algo le pasa, o se te llega a quemar, así que ojo pues y nada de ponérseme de alegrona con el Ernesto José (el hijo de don Parmenido, el vecino de al lado), porque te muelo a palos por bandida, si te las queres dar de viva malparida, - y diciendo estas consoladoras palabras de aliento para la pobre Rita, partió mamá Dora con Sifibrida. Advertencia que no basto, porque más tardo Rita en poner pies en polvorosa hacia el solar para llamar al Ernesto José, que lo que dura un pan en la puerta de una iglesia, y pan, pan, y al vino, vino, tin, ton, tan, que en dos por tres el Ernesto José y la Rita se entregaron a lo suyo, que también es nuestro por ser parte de esta novísima historia; y dele que dele al chupeteo por aquí y por allá, y a esto, y aquello, y a lo otro también, que cuando menos, se dieron cuenta Sifibrida y mamá Dora ya habían regresado, y - Jueputa!!!! - grito mamá Dora al ver su pollo todo chamuscado, y redoble hijueputa, ¿Qué se me hizo esta maricona de mierda?, si yo le dije que se me quedara aquí mismito, echándole ojo al pollo, puta perra, donde la encuentre y la agarre, ya va ha ver, - y salió a buscar a Rita como loca, y al rato la encontró encuerada en los brazos del también encuerado Ernesto José – Aja, así te quería coger, gozando y retozando como la vil puta que sos, puta desvergonzada, comes y no compartís, y de repeso me dejaste quemar el pollo que tanto te encargue, pues ahora si te voy es a moler el culo a palos, - pero más se demoro en echar la cantaleta, que lo que el par de pelaos se demoraron en saltar la tapia huyendo, y dejando a mamá Dora toda alborotada y ofuscada.
FIN – Si, FIN!, y ¿que?
Pd. Y si quieren más, esperen el que sigue, porque esto es toda una saga, ja!.
Pd2. Y cuando alguien quiere pollo, tiene que calmar las ganas como sea… (Jueperra!!!).
Pd3. Pero eso si, Rita quería algo más que pollo, por eso no tardo en buscarse lo que de verdad anhelaba (una polla, je, je).
Pd.4. Suerte es que les digo, Gonorre………………
No hay comentarios:
Publicar un comentario