CHIMBERTO Y SUS AMIGOS
Profesora. – Oigan bien pirobitos, porque por andar mariquiando por ahí no ponen cuidado al final de esta historia.
Chimberto. – Ah esta pajerosa si chimbea, acabe ya pues de una vez, que estamos es que nos vamos.
Profesora. – Paciencia Chimberto, paciencia; bueno y como les decía entonces Pirulo Jack, se había encontrado los frijoles saltarines mágicos de chupacoso sabroso del perpetuo socorro, dentro de un frasquito de vidrio, el cual tenía un letrero con letras grandes y pequeñas, pero como Pirulo Jack no sabía leer o le daba pereza (vaya uno a saber), además se le había acabado el mecato que llevaba, así que de un solo trancazo se engullo los tres frijoles, porque eran tres, y no cuatro, ni cinco, los cuales a pesar de ser tan pequeños en tamaño, eran ricos en proteínas y demás cacorradas alimenticias, fuera de ser deliciosos; y más tardo Pirulo Jack en zamparse su bocado, que los frijoles en empezar a germinar de una manera súper mega rápida hipercalifragilistica, mejor dicho a lo flash, y en 2 X 3 un gigantesco árbol brotó y se expandió dentro del estómago de Pirulo Jack, buscando crecer cada vez más y más, hasta que a fuerza de la presión, el culo le rompió, y por la boca misma también lo traspaso, dejando empalado al que al comienzo de esta historia se llamaba Pirulo Jack (R.I.P.) FIN.
Chimberto. – ¡Wauu, que chimba de final!, deberían hacer una película en 3D, y todas esas mierdas.
Profesora. – Bueno mis pirobitos, ¿Qué moraleja obtenemos de tan nutrida historia?
Porronio. – Que Pirulo Jack murió en su ley, con un tronco entre el c…
Profesora. – Bueno, no se diga más, que se nos vuelve cacofonía, dejen de repetir lo mismo del cuento. ¿Alguien nos puede decir algo que no sea repetición?, haber, haber.
Chuli. – Que Pirulo Jack recibió su merecido por arrojar desechos tóxicos al mar.
Profesora. – Umm, no está mal Chuli, y ¿Qué más podemos decir?
Pedricho. – Que Pirulo Jack murió por marica.
Profesora. – Eso es Pedricho, porque Pirulo Jack, no leyó la advertencia de las letras pequeñas del frasco que decía: Consumase con precaución, puede causar gases excesivos, indigestión, pesadez, diarrea, empalamiento, entre otros, en caso de emergencia consulte a su médico chaman más cercano o llame gratis al 018000309309123456789 – Gracias por su compra – Made in China –
Romchi. – ¿Entonces Pirulo Jack murió por muerto de hambre o por garoso?
Profesora. – No Romchita, por gula, y como ya habíamos dicho por marica también, o ¿acaso eres sorda?; bueno eso es todo por hoy, nos vemos mañana, no olviden traer un resumen de lo que se acuerden del cuento, y suerte es que les digo pirobitos, ¡los vi es que les digo!
– Ya afuera del colegio –
Chimberto. – Ah la pajerosa esa sí que jode, ¿no muachos?
Porronio. – Sí, pero o es asistir a esta cacorrada para ser beneficiarios del suicidio-escolar o prostituirnos en la calle para levantar la comidita.
Chuli. – Ashh, usted sí que sabe decir las verdades en la jeta, ¿no Porronio?
Chimberto. – E ave María, a vos no se te puede decir la verda, porque en lugar de dar las gracias cuando te dicen puta, dices es a la orden, no, no, no.
Chuli. – Umm, deja la envidia que yo siempre te comparto y te doy de mi chicle, o acaso ¿de dónde crees que saco para estar comprando?
Chimberto. – Bueno, bueno, no vamos a pelear mamorsito linda, que vos sabes que a mí me gusta el pan remojado, para desayunar y comer.
Chimberto. – Pues sino fueras tan muerto de hambre, hace rato que ya hubieras terminado como Pirulo, con algo más que un dedo entre el roto del Caqui, aunque para mí eres campeón reservado, de trocha y galope.
Chimberto. – Ayy mamor tan linda, por eso es que te quiero tanto, mi jicatica del alma.
Chuli. – Bueno muachos, cambiando de tema, nos vemos luego, porque me invitaron a cine a ver una película del James Bond.
Romchi. – Y ¿cómo se llama la película?
Chuli. – Casi No Corono, o algo así.
Chimberto. – Yo oí que la coprotagonista es un travo Tailandés.
Romchi. – ¿De verdad?, ¡Ay marica!
Chimberto. – Pues ya te dije que oí, no se más porque no he visto la película esa, mejor que nos cuente Chuli que es la que la va a ver.
Chuli. – Bueno, yo les cuento, si puedo.
Chimberto. – ¡Claro!, quien sabe si pueda, porque es que uno en ese maniculiteteo tan bravo, que va a ver es pero nada de cine, va es pero a sentirlo, bien adentro, como en 4D.
Pedricho. – Ah déjala que ella sabe lo que hace, haya ella si resulta chupando piña y comiendo crema de leche.
Romchi. – Huy que rico, ¿en dónde venden de eso?
Chimberto. – Pues en la frutería de don Ernesto, si tanto te interesa saber, ¡garosa!
FIN
Pd1. ¿Será que Romchi se quedó con las ganas de empacarse su porción de fruta, donde don Ernesto?
Pd2. ¿Será que Chuli pudo ver la película, y contarles a sus amigos?
Pd3. ¿Será que la gente no deja de ver las repeticiones de la Potra Zaína?, ¡zoofilicos!
Pd4. ¿Será que esta historia tiene segunda parte?
Pd5. ¿Será que lo averigua Vargas? (ja,ja,ja)
Pd6. ¿Será que quieren más postdatas?
Pd7. ¿Será este el cuento con más postdatas que haya escrito nunca jamás?
Pd8. I don’t care, jejeje, los dejare es pero mamando.
Pd9.Wiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii
Att.
J.R.C.S.
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